PAB 220/02

LAUDO ARBITRAL

DICTADO EL DIA 8 DE JULIO DE 2002, POR SALVADOR MONCADA I LLUÍS, MIEMBRO DEL CUERPO DE ARBITROS DEL TRIBUNAL LABORAL DE CATALUNYA, COMO VIA DE SOLUCION DEL CONFLICTO EXISTENTE ENTRE LA EMPRESA T.T.E. Y  SU DELEGADO DE PERSONAL, EXPEDIENTE PAB-220/2002.

La representación legal de la Empresa T.T.E. y su Delegado de Perosnal, acordaron el día 28 de mayo de 2002 someterse al arbitraje del Tribunal Laboral de Catalunya, para dirimir la siguiente cuestión:

“Determinar si en los puestos de trabajo de las áreas de admisión, mantenimiento y plataforma tiene, en las circunstancias y con los medios con que se desarrolla actualmente el trabajo, riesgo excepcional de toxicidad, peligrosidad o penosidad que deba ser corregido.

En caso afirmativo, proposición de las medidas correctoras adecuadas para anular, corregir o reducir los riesgos, y en su caso determinar el riesgo que no sea posible corregir o reducir”.

A N T E C E D E N T E S

Considerando que en el trámite de audiencia las representaciones de la empresa y de los trabajadores se reafirmaron en sus respectivas posturas mantenidas durante el procedimiento de mediación,

Considerando las alegaciones y la totalidad de la documentación aportada a este Árbitro por la representación de la empresa y de los trabajadores, de la que se desprende:

– Que la cuestión objeto de arbitraje tiene su base en el desacuerdo entre la empresa y los trabajadores sobre la aplicación de los pluses de toxicidad, peligrosidad y penosidad en los puestos de trabajo de las mencionadas áreas.

-Que la empresa ha realizado, como es legalmente preceptivo, la evaluación de riesgos laborales (informe técnico SC001-83.02 de M Cyclops)de sus instalaciones y que ésta incluye la totalidad de los puestos de trabajo de las áreas mencionadas.

-Que la evaluación de riesgos ha sido realizada por técnicos acreditados para ello y que ésta merece, en términos generales y salvo algunos desacuerdos mencionados en sus alegaciones, la aprobación de la representación de los trabajadores.

 

-Que los desacuerdos de los trabajadores mencionados anteriormente se refieren, fundamentalmente, a la diferente cualificación de algunas situaciones de exposición a riesgos tóxicos en las áreas de mantenimiento y plataforma y que son consideradas como de “riesgo moderado(G3)” en la evaluación de riesgos y  como “riesgo importante(G4) o “riesgo intolerable(G5)” en las alegaciones de los trabajadores, y en concreto el riesgo de inhalación de sulfuro de hidrógeno, amoníaco, monóxido de carbono y metano en las arquetas; el peligro de caída de objetos, derrumbamientos, y atrapamiento por vuelco de máquinas en la plataforma y la celda de inertizados; y el peligro de explosiones en canalizaciones, pozos e instalaciones de gas.

 

-Que tales riesgos han sido identificados en la evaluación de riesgos, en la que se recomiendan toda una serie de actuaciones preventivas a realizar por la empresa con el fin de minimizar tales riesgos, aunque no se determina su temporización.

 

-Que el método utilizado en la evaluación de riesgos para calificar la importancia de los riesgos ha sido el conocido técnicamente como el método Fine.

 

Considerando que el método Fine, de profuso uso en nuestro país, no es el más adecuado para la valoración del riesgo tóxico con el objetivo de garantizar la salud de los trabajadores, pues este método está diseñado específicamente para el análisis del riesgo de accidentes. Desde el punto de vista de la protección de la salud con relación al riesgo tóxico, debería plantearse el principio de mantener las concentraciones ambientales de los posibles contaminante tan bajas como sea posible, independientemente de los niveles de referencia o límites de exposición que puedan existir, (en consonancia con lo dispuesto en los artículos 4 y 5 del RD 374/201 sobre protección de la salud y seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con los agentes químicos durante el trabajo) para lo que son necesarias acciones de vigilancia periódica de la concentración ambiental de los contaminantes implicados y las acciones correctoras que fueran en su caso necesarias, independientemente de que los resultados de tales mediciones den valores muy bajos e incluso indetectables de manera repetitiva.

 

Considerando que, a pesar de lo expresado en el párrafo anterior, no se ha identificado en la evaluación de riesgos ninguna situación de riesgo de inhalación de sustancias nocivas o tóxicas calificada como trivial (calificación que implica la no necesidad acción preventiva alguna),

 

Considerando que en la visita a las instalaciones de la empresa este Árbitro y el experto asesor que lo acompañaba(Sr. Antonio Sánchez Martín) pudieron  comprobar que en el puesto de trabajo de auxiliar de control en báscula existe el riesgo de inhalación de sustancias nocivas o tóxicas durante las operaciones de toma de muestras de fangos procedentes de depuradoras, riesgo no contemplado en la evaluación de riesgos, pero aceptado por la empresa durante la realización de la mencionada visita, y para el que la empresa mencionó que tiene prevista la instalación de un arco de detección de sulfídrico que pueda eventualmente emanar de los camiones en el momento de entrada en el área de recepción.

 

Considerando que, con relación a la acepción del término “excepcional”, durante el trámite de audiencia quedó determinado que las partes aceptarían este término para aquellas situaciones de riesgo calificadas como de nivel G3 o superior, y que en la evaluación de riesgos están identificadas varias situaciones calificadas como G3, y ninguna como de nivel superior,

 

Considerando, además, el conjunto de observaciones realizadas y las explicaciones recibidas in situ por la representación de la empresa y de los trabajadores durante la visita realizada por este árbitro, asistido por el experto asesor mencionado anteriormente, a las instalaciones de la empresa,

 

Considerando que la mayoría de las acciones preventivas recomendadas en la evaluación de riesgos a la empresa con el fin de evitar daños a la salud de los trabajadoras ya han sido desarrolladas por ésta, incluyendo la formación básica en salud laboral al conjunto de la plantilla y la protocolización de las operaciones y procedimientos de trabajo,

 

Considerando que la empresa tiene previsto realizar de forma inmediata una revisión de la evaluación de riesgos, una vez realizadas la mayoría de las acciones preventivas recomendadas.

 

 

 

LAUDO ARBITRAL

 

Con relación a la acepción del término “excepcional” se considera que constituyen situaciones de “riesgo excepcional” todas aquellas situaciones de exposición a riesgos laborales calificadas como de nivel G3 o superior en la evaluación de riesgos de la empresa (informe técnico SC001-83.02 de M Cyclops), a las que hay que añadir la posible exposición a sustancias tóxicas o nocivas durante las operaciones de toma de muestras de fangos en el puesto de trabajo de auxiliar de control en recepción (antes, basculista).

 

En consecuencia, existe “excepcional” riesgo de inhalación de sustancias nocivas o tóxicas en los puestos de trabajo de auxiliar de control en recepción (antes, basculista), operario de mantenimiento y explotación (antes, oficial de mantenimiento y explotación), y operario de mantenimiento y explotación (celda de inertizados)(antes, ayudante de mantenimiento y explotación – celda de inertizados).

 

También existe “excepcional” riesgo de peligrosidad en los puestos de trabajo de auxiliar de control en disposición de residuos (antes, plataforma), auxiliar de control en disposición de residuos – celda de inertizados (antes, plataforma – celda de inertizados), operario de mantenimiento y explotación (antes, oficial de mantenimiento y explotación), operario de mantenimiento y explotación – celda de inertizados(antes, oficial y ayudante de mantenimiento y explotación – celda de inertizados), y operario de mantenimiento y limpieza (antes, oficial de mantenimiento y limpieza).

 

No se aprecian “excepcionales” situaciones de penosidad diferentes de las que puedan ser habituales en actividades de tratamiento de residuos, si bien es evidente que los malos olores y el trabajo a la intemperie constituyen molestias obligadas del trabajo en las instalaciones de la empresa.

 

Para todas estas situaciones de excepcional exposición a factores de riesgo existen en la misma evaluación de riesgos (informe técnico SC001-83.02 de M Cyclops) toda una serie de recomendaciones sobre acciones preventivas a realizar por la empresa que deben ser implementadas en su totalidad. Tales acciones deben llevarse a cabo en el plazo máximo de tres meses. Entre estas acciones debe incluirse la vigilancia ambiental del puesto de trabajo de auxiliar de control en báscula durante las operaciones de toma de muestras de fangos procedentes de depuradoras con el fin de detectar la posible emanación de contaminantes tóxicos o nocivos antes de que el trabajador proceda a la toma de las muestras, y debe protocolizarse el procedimiento de la toma de muestras de forma que puedan evitarse eventuales exposiciones de trabajadores a agentes tóxicos o nocivos. Con relación al riesgo de exposición a agentes químicos, el principio que debe guiar toda la acción preventiva es el de mantener las concentraciones ambientales de los posibles agentes tóxicos o nocivos en los mínimos niveles posibles.

 

Una vez realizadas la totalidad de acciones preventivas propuestas en la evaluación de riesgos, se procederá a la revisión de ésta para comprobar si las acciones preventivas están siendo efectivas y para, en su  caso, reformularlas. Debe en este sentido recodarse que la prevención de riesgos laborales es un proceso dinámico y permanente, y que en ningún caso debe darse por cerrado o finalizado mientras exista una actividad de la que puedan derivarse, ni que sea eventualmente, daños a la salud de los trabajadores. Como tal proceso, la prevención de riesgos laborales implica la eliminación de los riesgos y, en su defecto, su control, para lo que hay que evaluar riesgos, planificar la acción preventiva, evaluar resultados y vigilar la salud de los trabajadores de forma periódica y cíclica.

 

El Laudo, que tiene carácter vinculante para ambas partes, de conformidad con el art. 16.11 del Reglamento del tribunal Arbitral Laboral de Catalunya, únicamente podrá recurrirse ante los Tribunales competentes por cuestiones relacionadas con el procedimiento (falta de citación o de audiencia), aspectos formales de la resolución arbitral (incongruencia) o vulneración de los derechos fundamentales o del principio de norma mínima.

Asimismo, de conformidad con el art. 16.12, párrafo primero, del mismo Reglamento, en el plazo de siete días hábiles a contar desde la notificación del laudo, cualquiera de las partes podrá solicitar del árbitro la aclaración de alguno de los puntos de aquél, que tendrá que facilitarse en el plazo máximo de 10 días hábiles.

El trámite de aclaración faculta a cualquiera de las partes a solicitar del árbitro, única y exclusivamente, la adecuada matización o esclarecimiento de alguno de los puntos contenidos en el laudo, sin que, en ningún caso, tal facultad pueda ser utilizada para rebatir los posicionamientos reflejados en la resolución arbitral.

Fdo. SALVADOR MONCADA I LLUÍS