PAB 615 20

PAB-0615/2020

19 de diciembre de 2020

LAUDO ARBITRAL DICTADO EL DÍA 19 DE DICIEMBRE DE 2020, POR JOSÉ LUIS MARTÍNEZ CAMPILLO, MIEMBRO DEL CUERPO DE ÁRBITROS DEL TRIBUNAL LABORAL DE CATALUNYA, COMO VÍA DE SOLUCIÓN AL CONFLICTO EXISTENTE EN LA EMPRESA  YYY, EXPEDIENTE PAB-0615/2020.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.- Por escrito introductorio al trámite de mediación en conflicto colectivo ante el Tribunal Laboral de Catalunya de fecha 3/11/2020, el Comité de Empresa de YYY planteaba ante dicho Tribunal, respecto del importe del plus de nocturnidad, lo siguiente: “no es respecta la millora adquirida tal i com consta en els acords abans del canvi de conveni. Abans es cobrava el 25% del salari brut i ara s’aplica el que dicta el convenir llar-residència sent aquest inferior al primer”.

SEGUNDO.- El correspondiente procedimiento de mediación, registrado como PMB-0562/2020, finalizó, según consta en acta de 26/11/2020, con la decisión de someter la discrepancia a Convenio Arbitral, por el que ambas partes, empresa y representación de los trabajadores, se sometían al trámite de arbitraje, siendo la cuestión a dirimir la siguiente:

“Determinar si produït el canvi de conveni col·lectiu, s’ ha de seguir mantenint l’ abonament del 25% del salari brut com a pagament del plus de nocturnitat, tal i com ho tenien acordat les parts, o per contra, s’ ha d’ abonar el que dicta el nou conveni col·lectiu d’ aplicació respecte a l’ esmentat plus de nocturnitat (art.7).”

 

[Debemos entender que la referencia a “salari brut” ha de realizarse al “salario mínimo interprofesional” ya que es la efectuada por el convenio colectivo que las partes han referenciado y cuyo redactado se señala más abajo. Dicho precepto aplicado fue ratificado por ambas durante el trámite de audiencia].

 

Dicho arbitraje fue planteado como arbitraje de derecho, y las partes designaron al arriba citado, miembro del Cuerpo de Árbitros del Tribunal Laboral de Catalunya, quien aceptó el cargo en fecha 3/12/2020.

TERCERO.- En virtud de lo que dispone el artículo 18.6.f) del Reglamento de Funcionamiento del Tribunal Laboral de Catalunya, la preceptiva reunión conjunta o trámite de audiencia se fijó y concretó para el día 10/12/2020, a las 9:30 horas, celebrándose efectivamente en esa fecha, audiencia en que las partes pudieron llevar a cabo las manifestaciones que consideraron oportunas sobre la cuestión sometida, así como aportar la documentación al respecto.

En ese acto las partes en conflicto se reafirmaron en su postura y el árbitro que suscribe, tras haber intentado el acercamiento de ambas representaciones, dio por finalizado el trámite con el resultado de “sin acuerdo”.

Asimismo, el árbitro solicitó de ambas partes la aportación de documentación complementaria, la cual obró en su poder el día 11/12/2020.

Tras la suspensión de los plazos del presente procedimiento arbitral a efectos de la revisión de la documentación aportada, se reanudaron en fecha 14/12/2020.

CUARTO.- De lo manifestado por las partes en el trámite de audiencia y de la documentación aportada se derivan los hechos que se señalan a continuación.

–       La YYY, entidad de carácter público, lleva a cabo la prestación de servicios mediante diversas modalidades asistenciales para discapacitados intelectuales, que se concretan en Centro Especial de Trabajo, Servicio Ocupacional y servicios residenciales, los cuales se concretan en dos hogares residencias y cinco pisos.

 

–       En la prestación de servicios en hogares residencias, la empresa destina entre 21 y 23 personas trabajadoras de forma estable, y, de estas, cuatro llevan a cabo su trabajo como celadoras durante horario nocturno.

 

La empresa venía aplicando hasta 31/12/2019 el VII Convenio colectivo de trabajo del sector de talleres para personas con discapacidad intelectual de Cataluña (código de convenio núm. 79000805011995), publicado el 26/10/2016 en el Diari Oficial de la Generalitat por Resolución TSF/2364/2016, de 4 de octubre. En dicha norma colectiva, artículo 15.4 (“plus de nocturnidad”) se establece que “En todos aquellos centros que tengan establecido de forma permanente turnos de trabajo entre las 22 horas de un día y las 6 horas del siguiente, se fijará para todo el personal, con independencia de su categoría, un plus mensual equivalente al 25% del salario mínimo interprofesional, que será aplicado proporcionalmente a las horas trabajadas dentro de este periodo”.

 

–       Dada la inclusión de los hogares residencias que tengan como actividad la atención a personas con discapacidad intelectual en el ámbito funcional del Convenio colectivo de trabajo de Cataluña de residencias, centros de día y hogares residencias para la atención de personas con discapacidad intelectual, para el año 2017 (código de convenio núm. 79001195011996), publicado en el DOGC el 17/3/2017 por Resolución TSF/484/2017, de 7 de marzo, la empresa consideró la necesidad, por estimar que era el aplicable a esa actividad, el suceder la aplicación normativa del anterior Convenio al que se acaba de mencionar con efectos de 1/1/2020. Dicho convenio de hogares residencias establece en su artículo 19.1 (complemento por nocturnidad): “Las horas trabajadas entre las 10 de la noche y las 6 de la mañana se retribuirán con un complemento de 178,75 € mensuales o su parte proporcional, de acuerdo con las normas establecidas en el artículo 36 del Estatuto de los trabajadores”.

 

–       Para realizar ese proceso de sucesión, la empresa inició el 21/10/2019 un proceso de modificación sustancial de condiciones de trabajo por causas organizativas y productivas respecto del personal de los hogares residencia, proponiendo llegar a un acuerdo con la representación legal de los trabajadores para realizar ese tránsito el 1/1/2020, proceso que se iniciaba, como se señala en el último párrafo del punto cuarto de la Memoria, para garantizar los derechos de cualquier afectado, ofreciendo en su caso la creación de un complemento personal transitorio absorbible y compensable.

 

–       Dicho proceso, tras la correspondiente negociación, finalizó el 26/11/2019 con el siguiente acuerdo: “1. Amb efectes del dia 1 de gener de 2020 passarà a aplicar-se el conveni de residències, centres de dia i llars residencials per a l’atenció de persones amb discapacitat intel·lectual a tot el personal que presta serveis als serveis residencials. 2.- Es manté, com a condició més beneficiosa de caràcter personal, la jornada anual de 1.704 hores a totes les treballadores que presten serveis avui a YYY. 3.- Que també, amb caràcter a personam a tots els treballadors que presten serveis avui a YYY, es garanteix un complement no compensable ni absorbible entre el salari de l’oficial de 1º del conveni CET i el Auxiliar Tècnic educatiu del conveni Tallers. Per fer el càlcul es farà una simulació personal entre es [sic] imports que s’haurien percebut en ambdós categories durant el 2019 i una vegada fixat quedaria inamovible. 4.- Òbviament es manté l’antiguitat a l’empresa sense cap canvi. A efectes triennis es farà el prorrateig a 31.12.2019 entre ambdós convenis”. 5.- A les dues treballadores que tenen un plus de càrrec de coordinació se’ls mantindrà ad personam aquest plus”.

 

–       A efectos de la asimilación y cambio de los correspondientes niveles de grupo profesional entre ambos convenios, y por la descripción funcional de los respectivos anexos de las dos normas, se asimilaron las funciones de todas las trabajadoras (excepto las que desarrollan su trabajo como maestro de taller) al nivel de Oficial 1ª del primero de los convenios y este, a su vez, al nivel de Auxiliar ténico educativo del segundo. Ello determinó (teniendo en cuenta que el salario bruto del nivel de Oficial de primera en el anexo 3, tabla de grupo 1, del convenio de procedencia es de 1.416,66 euros, y el salario de Auxiliar técnico educativo en el anexo 2 del nuevo convenio aplicable es de 1.231,43 euros) la fijación de un complemento ad personam por su diferencia, esto es, por un importe de 185,23 euros, importe que se ha venido abonando mensualmente a las trabajadoras en las nóminas del año 2020. Dicho importe, como se ha señalado, ha sido pactado con el carácter de no compensable ni absorbible.

 

–       Respecto de las trabajadoras de este colectivo que desarrollan trabajo nocturno, el correspondiente plus de nocturnidad tomado como referencia antes del cambio de convenio era el previsto en el art. 15.4 del VII Convenio colectivo de trabajo del sector de talleres para personas con discapacidad intelectual de Cataluña (25% del SMI, en su caso con aplicación proporcional), mientras que el que prevé el nuevo convenio en su artículo 19.1 es, como hemos dicho, un complemento de 178,75 euros mensuales o su parte proporcional.

 

–       Es en el importe de este plus donde reside la discrepancia de las partes, ya que la dirección de la empresa considera que tras el acuerdo en el proceso de modificación sustancial de condiciones de trabajo –acuerdo que no recoge expresamente el mantenimiento del plus según el importe del convenio anterior- el importe a abonar a las trabajadoras que venían prestando servicios ha de ser el del convenio de hogares residencias, 178,75 euros o su parte proporcional, que es el que ha venido abonando de forma efectiva en las nóminas de 2020; mientras que la representación de las trabajadoras considera que ha de ser el del convenio anterior –que toma la referencia del SMI- al tratarse de una condición más beneficiosa que debería ser respetada en aplicación de lo establecido en el artículo 7 del convenio de hogares residencias.

 

–       En apoyo de su consideración, la dirección de la empresa manifestó en el trámite de audiencia que para calcular el complemento ad personam había tenido en cuenta la totalidad de los conceptos salariales en su cómputo anual. Por su parte, en el escrito aportado al árbitro, sin mencionar ya cálculo alguno sobre este extremo, realiza las consideraciones siguientes: a) los trabajadores han conseguido importantes mejoras, consistentes en la aceptación por la empresa del carácter no compensable ni absorbible del complemento, así como el mantenimiento de la jornada del anterior convenio, de 1704 horas efectivas; b) si bien el comité de empresa alega el artículo 7 del nuevo convenio –sobre condición más beneficiosa- olvida su artículo 6 –sobre compensación y absorción-, que debe ser interpretado, según la sentencia del Tribunal Supremo 11/2017, de 10 de enero, en el sentido de la compatibilidad de ambos tipos de cláusulas, de manera que la que establece la condición más beneficiosa no impide la aplicación de los mecanismos de compensación y absorción; c) que la empresa renunció a la compensación y absorción de la mejora salarial y de la jornada, como dos únicas condiciones ad personam, a cambio de pasar al nuevo convenio en su totalidad; d) que, por tanto, lo que pretende la parte social es un “espigueo” entre unas y otras mejoras, las pactadas y las del anterior convenio; e) finalmente, que la mejora que supone el antiguo plus desapareció “por mor del artículo 41”.

 

–       Por su parte, la parte social considera en su escrito aportado al árbitro en el seno del procedimiento lo siguiente: a) por aplicación del art. 7, debe mantenerse el plus de nocturnidad como condición más beneficiosa para que las trabajadoras con horario nocturno no pierdan los ingresos computados anualmente; b) considera también aplicable el artículo 6.2 del nuevo convenio; c) finalmente, que en ningún punto del acuerdo entre empresa y representación legal de los trabajadores, la parte social renuncia a la aplicación del repetido art. 7.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO.- La competencia para dictar este Laudo Arbitral en el ámbito del Tribunal Laboral de Catalunya viene determinada por lo establecido en el Acuerdo Interprofesional de Catalunya, de 7/11/1990, en el Reglamento del propio Tribunal, y por el acuerdo adoptado por las partes en conflicto el día 26/112020.

SEGUNDO.- Estamos, y debemos por ello centrar el asunto, ante la eventual aplicación en el tránsito entre dos regulaciones convencionales que recogen importes diferentes –superior la anterior, inferior la subsiguiente- para un mismo plus, el de nocturnidad, del principio de condición más beneficiosa o de garantía ad personam. Dicho principio significa el mantenimiento de aquellas condiciones más favorables no solo de tipo contractual según lo establecido en el artículo 3.1.c) del Estatuto de los Trabajadores, sino también de las reguladas por un convenio colectivo, sencillamente en cuanto respeto de la condición que sea más favorable para los trabajadores en una sucesión de normas colectivas, según ha establecido el Tribunal Supremo en su sentencia de 21/9/2017 (Rec 205/2016). Ello no significa –y en este punto ha evolucionado la jurisprudencia- que lo regulado en un convenio sea intangible si esa regresividad se pacta colectivamente.

No estamos ante el juego de la regla de la compensación y absorción como han manifestado también las partes, regla que es de aplicación, en su caso, en relación con las disposiciones legales y convencionales que se publiquen con posterioridad, no en relación con las anteriores, como sucede en este supuesto, en el que lo que se dilucida es qué debe suceder con el importe del plus de nocturnidad del convenio antes aplicado[1]. Otra cosa será, obviamente, cuál deba ser el tratamiento -compensable y absorbible como derecho del empresario, o no compensable ni absorbible por su renuncia- de un complemento ad personam, aquí pactado con el carácter de no compensable ni absorbible. No es, por tanto, aplicable como defiende la empresa lo establecido en la doctrina fijada por la sentencia del Tribunal Supremo 11/2017, de 10 de enero, por cuanto lo que esta establece son criterios sobre qué conceptos pueden ser compensables y absorbibles (y si estas operaciones pueden afectar o no a las condiciones más beneficiosas).

No se trata tampoco de un caso de espigueo, ya que lo que este impide es la creación de un híbrido resultante de la toma de disposiciones más favorables de dos marcos reguladores y no el mantenimiento de condiciones más favorables en una sucesión de estos (en otro caso, la alegación de espigueo impediría siempre dicho mantenimiento). Entendemos que la empresa lleva a cabo un uso coloquial de la expresión “espigueo”, al estimar que lo que pretende la representación legal de los trabajadores es tomar, por una parte, la mejora del carácter del complemento ad personam (pactado como no compensable ni absorbible) y la condición más beneficiosa del plus de nocturnidad del convenio de procedencia.

Así, la empresa considera que el acuerdo supuso unas mejoras y que estas implicaban el no mantenimiento de cualesquiera otras derivadas del convenio aplicado anteriormente, que esa fue la voluntad de las partes en la formalización del acuerdo. La representación legal de los trabajadores considera precisamente lo contrario: que el carácter no compensable ni absorbible del complemento no impide el mantenimiento del derecho, como condición más beneficiosa, al cobro del importe del plus inicial, que esa era la voluntad de las partes por cuanto en caso contrario se hubiese reflejado de forma expresa su renuncia.

Partiendo del presupuesto de que un acuerdo colectivo puede disponer, como hemos señalado, de una condición más favorable establecida en un convenio colectivo, debemos interpretar el acuerdo adoptado en fecha 26/11/2019. Pero, previamente, debemos valorar la manifestación empresarial consistente en que el importe más favorable del plus de nocturnidad fue una condición modificada por el procedimiento de negociación al ser un procedimiento específico de modificación sustancial de condiciones de trabajo (esto es, que la condición más favorable despareció “por mor del artículo 41”). Pero alegar, sencillamente, que el procedimiento del artículo 41, per se, por su propia existencia, determina la desaparición de la condición más beneficiosa es olvidar que es lo acordado por las partes de forma colectiva –cuando esa ha sido la vía elegida- aquello que despliega virtualidad en la concreción de los términos en que se produce la sucesión entre dos regulaciones. En esa sucesión las partes no han discutido que la actividad de hogares residencias tiene mejor cabida en el ámbito funcional del nuevo Convenio colectivo aplicado –en cuyo caso, este ha de ser el que obligue a los empresarios incluidos en su ámbito-. Nos vemos abocados, nuevamente, a lo ya dicho: interpretar el acuerdo suscrito por las partes.

Para ello, debemos acudir a las reglas de interpretación de los contratos, señaladas en los artículos 1281 y siguientes del Código Civil, criterios que giran alrededor de los términos de los mismos (el “sentido literal de las cláusulas”) y la intención de los contratantes: es decir, la literalidad de esos términos en cuanto sean claros y de que no haya duda sobre la intención de las partes que lo celebraron.

Pues bien, los términos del acuerdo nada dicen expresamente –como sí se señala respecto del salario base, la jornada, la antigüedad o el plus de coordinación- sobre la regulación que debe tener el plus de nocturnidad para las trabajadoras que, prestando servicios, pasan de la aplicación de un convenio a otro. Y deducir que la no mención expresa implica la no aplicación de la condición más favorable sería violentar la aplicación de las reglas semánticas. Pero tampoco puede acudirse a la intención evidente de los contratantes porque no es tal ya que cada parte ha sostenido que su intención era una y diferente de la del otro.

Por ello, la laguna interpretativa solo puede ser completada por la aplicación de la voluntad de la norma: la ya mencionada y que establece el respeto a la condición más beneficiosa que esté reconocida por un Convenio colectivo anterior. En este sentido, la regulación más específica –y aplicable al caso- se encuentra en el mismo artículo 7 del Convenio colectivo ahora aplicado, el de Cataluña de residencias, centros de día y hogares residencias para la atención de personas con discapacidad intelectual, que establece literalmente lo siguiente: “Se respetarán a todos los trabajadores/as incluidos en el ámbito del presente convenio y con carácter ad personam todas aquellas condiciones más beneficiosas del tipo que sean que estén reconocidas por los convenios colectivos anteriores o contratos de trabajo, siempre que sean vigentes en el momento de entrada en vigencia del Convenio”.

Sus términos son claros y llevan a que, siendo más beneficioso el importe del plus de nocturnidad reconocido en el convenio colectivo anterior, el VII Convenio colectivo de trabajo del sector de talleres para personas con discapacidad intelectual de Cataluña, sea ese el importe a abonar en el supuesto planteado.

Ello vendría a coincidir con la comparación de los ingresos de esas trabajadoras en cómputo anual a que ambas partes han hecho alusión. Y, si bien la empresa en el trámite de audiencia manifestó que el cálculo del complemento ad personam se había efectuado teniendo en cuenta todos los conceptos salariales, con la aportación de las nóminas ha quedado claro que no fue así: el complemento se calculó por la diferencia entre el salario base de los respectivos niveles de los grupos profesionales. Otra cosa es que el carácter que se haya otorgado a ese complemento sea el de no compensable y no absorbible, otorgamiento, este sí, que queda claramente establecido en el texto del acuerdo.

TERCERO.- Por todo lo anterior, de conformidad con los antecedentes y fundamentos de derecho expuestos, y al objeto de resolver en derecho las discrepancias existentes entre las partes, con respecto a la cuestión a dirimir, se emite el siguiente:

 

LAUDO ARBITRAL

“Por el que se estima que, producido el cambio de convenio colectivo en los términos mencionados, en el caso de las trabajadoras que ha sido planteado se ha de seguir manteniendo el abono del 25% del salario mínimo interprofesional como pago del plus de nocturnidad, que es el importe establecido en el artículo 15.4 del VII Convenio colectivo de trabajo del sector de talleres para personas con discapacidad intelectual de Cataluña (código de convenio núm. 79000805011995), publicado el 26/10/2016 en el Diari Oficial de la Generalitat por Resolución TSF/2364/2016, de 4 de octubre.”

 

El laudo, que tiene carácter vinculante para ambas partes, únicamente podrá recurrirse ante los Tribunales competentes por cuestiones relacionadas con el procedimiento (falta de citación o audiencia); aspectos formales de la resolución arbitral (incongruencia) o vulneración de derechos fundamentales o del principio de norma mínima.

 

En el plazo de siete días hábiles a contar desde la notificación del laudo, cualquiera de las partes podrá solicitar del árbitro, la aclaración de alguno de los puntos de aquél, que tendrá que facilitarse en el plazo máximo de 10 días hábiles.

 

El trámite de aclaración faculta a cualquiera de las partes a solicitar de los árbitros, única y exclusivamente, la adecuada matización o esclarecimiento de alguno de los puntos contenidos en el laudo, sin que, en ningún caso, tal facultad pueda ser utilizada para rebatir los posicionamientos reflejados en la resolución arbitral.

 

 

José Luis Martínez Campillo

 

 

 

Árbitro del Tribunal Laboral de Catalunya

 

Barcelona,  19 de diciembre de 2020