PAB 18/03

LAUDO ARBITRAL

DICTADO POR LA DELEGACIÓN DE BARCELONA DEL TRIBUNAL LABORAL DE CATALUNYA, COMPUESTA POR LOS SIGUIENTES MIEMBROS: DON JUAN JOSÉ MECA SAAVEDRA, PRESIDENTE; CARLOS DE PABLO TORRECILLA, DON FRANCESC GARCÍA PEREA  Y DON EDUARDO DE PAZ FUERTES EN EL EXPEDIENTE PAB 18/2003 S. B. I., S.A., EL DÍA 15 DE ENERO DE 2003.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO:.- El día 7 de Enero del año 2003, los Srs. R. V. L., A. P. R., C. S. C., F. J. S. C. y J. P. B., todos ellos miembros del Comité de Empresa de S. B. I., S.A., presentaron Escrito Introductorio al trámite de Conciliación y Mediación ante este Tribunal Laboral de Catalunya, que fue registrado con el número PCB 5/2003.

SEGUNDO:.- El tema sometido a conciliación y mediación, según consta en el escrito introductorio es el siguiente:

En el mes de octubre del año 2002 se inicio la negociación del Calendario Laboral para el año 2003, fruto de las negociaciones el Comité de Empresa ha realizado varias propuestas que han sido rechazadas por parte de la Dirección.

En concreto las diferencias en el calendario se dan en los días consecutivos de vacaciones que el Comité propone el descanso por período de vacaciones desde el día 4 de agosto al 29 de agosto, ambos inclusive, es decir 4 semanas consecutivas y la Empresa propone tres semanas en el mes de Agosto.

Queremos manifestar que hasta este año la Empresa ha respetado que el período vacacional se estableciera de 4 semanas en lugar de las tres semanas que propone la empresa.

Dicha propuesta, la Empresa la sustenta en el pacto que tiene vigencia desde el 1 de Enero del 1998 hasta el 31 de diciembre de 2002 y que fue suscrito con E… I., S.A. y posteriormente ampliada al 31.12.2003 con la nueva Empresa S. B. I., S.A. que se subrogo en todos los derechos de los trabajadores. A pesar de la existencia de este pacto, la Empresa no ha aplicado el período vacacional de tres semanas por lo que entendemos que el pacto, en cuanto a este apartado, ha quedado sin efecto por no haberlo aplicado en su momento.

TERCERO:.- Debidamente citadas las partes fue intentada la Mediación-Conciliación del Tribunal Laboral de Catalunya, el día 13 de Enero de 2003, la cual finaliza con el resultado de ACUERDO, en los términos que a continuación se transcriben:

1.-Ambas partes se someten expresamente al trámite de arbitraje previsto en los artículos 15 y siguientes del Reglamento de Funcionamiento del Tribunal Laboral de Catalunya, y a tales efectos nombran por unanimidad a la propia Delegación de Barcelona del Tribunal Laboral de Catalunya que ha conocido del procedimiento de Conciliación/Mediación.

 

2.-La cuestión a dirimir que es objeto del arbitraje al que se someten ambas representaciones se concreta en lo siguiente:

 

Determinar, ajustándose a derecho y en base a las propuestas planteadas por la Dirección y la representación legal de los trabajadores, el calendario laboral para el año 2003 en cuanto al desarrollo de las vacaciones y los diferentes días festivos.

 

3.-El arbitraje al que se someten ambas representaciones tiene calidad de arbitraje de derecho.

 

4.-Con la firma de la presente Acta de Conciliación/Mediación que refleja el acuerdo entre las partes, se da por formalizado el Convenio Arbitral.

 

5.-Con el presente acto de conciliación se da cumplimiento al trámite de Audiencia previsto en el Reglamento de Funcionamiento del Tribunal Laboral de Catalunya.

 

6.-Ambas representaciones dejan constancia expresa de que el Laudo Arbitral que se dicte como consecuencia del arbitraje al que se someten voluntaria y expresamente, tendrá efectos vinculantes de acuerdo con la legislación vigente, comprometiéndose a estar y pasar por lo que en él se establezca.

 

FUNDAMENTOS JURÍDICOS

 

I) El Tribunal Laboral de Catalunya es competente para conocer y resolver el presente procedimiento arbitral, a tenor de lo previsto en el Acuerdo Interprofesional de Catalunya de 7 de noviembre de 1990, en el Reglamento de Funcionamiento del propio Tribunal y al amparo de lo establecido en los artículos 63 y 153 de la vigente Ley de Procedimiento Laboral.

 

II) En el acto de Conciliación celebrado ante este Tribunal Laboral, las respectivas representaciones de trabajadores y empresa han dejado constancia de sus discrepancias respecto a la configuración del calendario laboral para el año 2003 que la dirección de la empresa ha comunicado en forma oficial a los representantes de los trabajadores y al personal en general. Especificamente, no existe unanimidad de criterio respecto al periodo de disfrute de las vacaciones ni a la distribución de los días de disfrute del periodo vacacional, aunque en otros aspectos como días festivos, puentes y asignación de días de excedente de producción, parece no existir mayores contradicciones ni divergencias.

Concretado, pues, el tema objeto del expediente tramitado por la representación de los trabajadores y sometido posteriormente al arbitraje de este Tribunal Laboral a la concreción de las fechas que deben limitar el periodo de disfrute de vacaciones del personal de la empresa, así como la fijación de los días continuados que dentro de tal periodo deberán disfrutarse  efectivamente, se hace preciso, en primer lugar, valorar, en sus justos términos, las razones productivas expuestas por cada una de las representaciones para defender sus posturas, al respecto, y en un segundo término al tratarse de una arbitraje de derecho, calibrar el alcance de la normativa legal vigente en la materia y su aplicación justa y equitativa a la problemática planteada en la empresa S. B. I., S.A.

 

En cuanto hace referencia al primero de los aspectos expuestos, las consideraciones de este Tribunal Arbitral deben limitarse a la exposición realizada por ambas representaciones en el trámite de audiencia correspondiente que, en el presente caso, se identifica con las negociaciones llevadas a cabo durante la tramitación del Acto de Conciliación. Y en este sentido, a las argumentaciones de la dirección de la empresa que manifiesta que el periodo vacacional debe extenderse desde el 16 de junio al 15 de septiembre, con disfrute, como máximo de tres semanas consecutivas por trabajador, todo ello por razones productivas, comerciales y de competitividad en el mercado, deben oponerse las razones justificativas de la representación de los trabajadores, en el sentido de que nunca el periodo vacacional había sido tan extenso, en razón al tiempo que abarca, ni se habían celebrado vacaciones inferiores a cuatro semanas continuadas, por lo que, un cambio en tal sentido representaría una modificación de condiciones laborales, a parte de un perjuicio en la vida familiar de los trabajadores.

 

Ambos razonamientos pudieran tener justificación, si no fuese porque este Tribunal debe arbitrar en derecho, y ante el rigor de la normativa legal vigente en la materia, no cabe otra conclusión que la de que puestas en una balanza las distintas argumentaciones, es evidente que las razones justificativas de la dirección de la Empresa, desnivelan a su favor por mayor peso específico, y en particular por el propio peso de la Ley, las discrepancias que se deben dirimir mediante el presente arbitraje de derecho.

 

Y ello es así, por cuanto, aún siendo admisible el razonamiento de los trabajadores, en un orden ético y de convivencia familiar, no puede ser admisible la argumentación legal respecto a la posible vulneración del principio de condición más beneficiosa en relación con calendarios laborales de años anteriores, por cuanto tal argumentación no está reconocida legal ni jurisprudencialmente.

 

Por contra, aparte del razonamiento lógico de la dirección de la empresa, en el sentido de que el calendario propuesto es el idóneo por las características productivas, organizativas y comerciales de la empresa, avalan su postura las normas de aplicación en el caso y en la empresa ya que el Convenio Colectivo de aplicación, en este caso, el Convenio General de la Industria Química,  establece como periodo vacacional el mismo que regula el calendario laboral comunicado por la empresa  y por otra parte, según manifestación de ambas representaciones, existe un pacto privado en el que ambas partes asumen que el máximo de días de disfrute continuado de vacaciones no podrá ser superior a tres semanas.

 

III) No obstante lo anterior, y con ánimo de intentar causar el menor perjuicio a los trabajadores, este Tribunal Laboral ha creído conveniente establecer ciertas fórmulas que podrían compatibilizar las razones legales y productivas expuestas por la empresa con las personales y familiares aducidas por la representación de los trabajadores, lo que ha dado lugar al laudo que a continuación se transcribe y que el Tribunal laboral de Catalunya formula con el deseo de que ambas representaciones vean en su contenido un intento de acercar posiciones, evitar tensiones y facilitar el diálogo entre trabajadores y empresa.

 

Por todo cuanto antecede, se dicta el siguiente:

 

LAUDO

 

I.- El calendario laboral de la empresa para el año 2.003 deberá ser el que se adjunta como anexo I al presente laudo arbitral.

 

II- El periodo de vacaciones que con carácter continuado podrán disfrutar los trabajadores no podrá sobrepasar de las tres semanas, celebrándose el resto de días de acuerdo con las fechas señaladas en el anexo I.

 

III- El periodo vacacional que, en términos generales, se establece para el disfrute de las tres semanas ininterrumpidas, comprenderá desde el día 1 de julio al 31 de agosto del corriente año.

 

IV- Las secciones de producción y laboratorio deberán disfrutar las tres semanas continuadas de vacaciones en las fechas siguientes:  4 de agosto a 24 de agosto de 2003, ambos inclusive.

 

V- El Comite de Empresa deberá contactar con los trabajadores de la empresa con objeto de conocer sus preferencias respecto al periodo de tiempo, dentro de los límites establecidos en el apartado III, en el que desean celebrar las tres semanas continuadas de vacaciones. La relación de trabajadores y periodo elegido deberá ser entregada a la dirección antes del día 15 de febrero del 2003.

 

VI- Hasta el 28 de febrero del 2003 la empresa deberá comunicar a los trabajadores las fechas señaladas para el disfrute del periodo de tres semanas continuadas de vacaciones, procurando que coincidan con lo solicitado por los interesados, salvo que razones organizativas, técnicas o productivas lo impidan.

 

VII- Sin perjuicio de lo anterior, y de manera excepcional, podrán pactarse periodos diferenciados respecto a los establecidos con anterioridad, cuando libre y voluntariamente y por razones justificadas de necesidad del trabajador, así se acuerde individualmente entre éste y la dirección, comunicando dicha circunstancia al Comité de Empresa.

VIII- De manera igualmente excepcional y sin que siente precedente respecto a calendarios laborales futuros, la empresa deberá conceder una reducción de 4 horas en calendario laboral con el fin de que los trabajadores puedan asistir a a la comida de Navidad de la empresa.

El Laudo únicamente podrá recurrirse ante los tribunales competentes por cuestiones relacionadas con el procedimiento (falta de citación o de audiencia), aspectos formales de la resolución arbitral (incongruencia) o vulneración de los derechos fundamentales o del principio de norma mínima.

En el plazo de siete días hábiles a contar desde la notificación del laudo, cualquiera de las partes podrá solicitar del árbitro o  árbitros, la aclaración de alguno de los puntos de aquél, que tendrá que facilitarse en el plazo máximo de 10 días hábiles.

El trámite de aclaración faculta a cualquiera de las partes a solicitar del árbitro o árbitros, única y exclusivamente, la adecuada matización o esclarecimiento de alguno de los puntos contenidos en el laudo, sin que, en ningún caso, tal facultad pueda ser utilizada para rebatir los posicionamientos reflejados en la resolución arbitral.

Juan José Meca Saavedra Carlos de Pablo Torrecilla
Francisco García Perea Eduardo de Paz Fuertes